| |
| Tratamientos |
 |
 |
|
 |
| Tratamientos |
Lentes ICL |
 |
| Las lentes epicristalinianas o lentes de contacto implantables, también conocidas como ICL (del inglés Implantable Contact Lens), son la opción terapeutica para aquellos pacientes no candidatos al LASIK. |
 |
|
 |
Las lentes se fabrican con un material muy flexible y de alta compatibilidad con el ojo, llamado collamer. Esto se traduce en una excelente tolerancia de la lente implantada. Al ser muy delgadas, se elimina por completo el riesgo de dañar las estructuras del ojo durante su implantación.
En la actualidad, existen ICL para corregir defectos refractivos de hasta 18 dioptrías de miopía y 10 dioptrías de hipermetropía. Hay lentes tóricas, capaces de corregir el astigmatismo.
La cirugía de implantación de una ICL consta de dos fases:
a) La primera fase se lleva a cabo en la consulta y consiste en hacer dos pequeñas perforaciones en la periferia del íris para evitar que la circulación de los fluidos intraoculares se vea dificultada por la lente. Las perforaciones se hacen con un láser especial (Yag) y es indoloro. Esta preparación se realiza unos 15 días antes de la implantación de la ICL.
b) La segunda fase se realiza en quirófano y es la implantación propiamente dicha, mediante un inyector especial que permitirá instalar la lente dentro del ojo sin necesidad de manipularla con pinzas u otros instrumentos.
La cirugía dura aproximadamente 10-15 minutos. Una ventaja esencial de la implantación de ICL es que se trata de una cirugía reversible, de modo que si se presenta algún problema con la lente, puede extraerse sin problemas. De esta forma, la persona recupera totalmente su situación pre-operatoria. |
| |
|
 |
|
|
|